Jueves 26 de febrero de 2009

TRABAJADORAS DE LA EDUCACION...

... de pie enfrentando la crisis!

Este año escolar las trabajadoras de la educación vamos a ser testigos día a día de cómo, a medida que se desarrolla esta crisis económica, se van degradando las condiciones de existencia de millones de hombres, mujeres y niños.

Este año escolar las trabajadoras de la educación vamos a ser testigos día a día de cómo, a medida que se desarrolla esta crisis económica, se van degradando las condiciones de existencia de millones de hombres, mujeres y niños. Porque esta situación no sólo está llegando a nuestros hogares, donde nuestros maridos, hijos o algún otro familiar está suspendido o despedido, sino que también está llegando a los hogares de nuestros/as alumnos/as. -¡No podemos quedarnos de brazos cruzados! Esta crisis va a repercutir dentro de las aulas, y tenemos que enfrentarla!

La educación publica atraviesa una crisis estructural, y no podemos esperar nada de Cristina. Durante la era "K" no sólo no se revirtieron las políticas privatizadoras, sino que se fortalecieron las políticas de descentralización, llevando al desguace la educación pública. Así el gobierno pretende desentenderse de la crisis estructural del sistema educativo, haciendo recaer sobre las espaldas de los empobrecidos grupos familiares el sustento de la escuela pública a través del pago casi obligatorio de las cooperadoras (mientras sigue subsidiando las escuelas privadas) y recayendo sobre las docentes las responsabilidades de alimentar, dar zapatillas y guardapolvos, cuidar la higiene y salud de nuestros alumnos, reforzando de esta forma el "mito" de la maestra como segunda mamá y que lleva a concebir el trabajo docente como una ampliación de los quehaceres del hogar; mito que utilizan para coartarnos no sólo nuestros derechos conquistados en el régimen de licencias sino también nuestro derecho a huelga.

A esto se agrega que, con los procesos inflacionarios y con los tarifazos, nuestro salario se ha "licuado" totalmente viéndonos ante la imposibilidad de alcanzar la canasta familiar, que supera los 4000 $. Muchas de nosotras al ser jefas de hogar y madres, frente a esta situación nos vemos obligadas a tomar dos o tres cargos para cubrir las necesidades básicas. Así nos encontramos trabajando doble jornada, a la que se le agrega una tercera al regresar a casa, donde realizamos las tareas domésticas sin remuneración alguna, como una tarea que "naturalmente" debemos realizar las mujeres, estereotipo funcional al sistema capitalista.

A días de conmemorar el 8 de marzo "Día Internacional de la mujer", que fue resultado de la lucha de las mujeres trabajadoras, recibimos de la mano de nuestra presidenta mujer despidos, suspensiones, tarifazos, aumento de transportes, y la inalcanzable canasta familiar. -¡Ningún obsequio para las mujeres trabajadoras, sino para los empresarios! Este 8 de marzo, las docentes, que somos mayoría de mujeres en nuestro gremio, padecemos que:

- · El 25% seamos las que aportamos el único sueldo al hogar(*1), con la necesidad de conseguir una doble o triple jornada para afrontar los tarifazos y la inflación;

- · El 90% dejamos a nuestros/as hijos/as al cuidado de familiares o pagamos una niñera, o colegios de doble jornada o guarderías que no son gratuitas, en caso de que consigamos.

- · El 80% realizamos en nuestro "tiempo libre" las tareas domésticas, cumpliendo otra jornada laboral, que no es reconocida como tal ni remunerada?

- · Casi el 50 % de las docentes trabajamos todos los fines de semana en tareas educativas extraescolares, sin contar todas las horas extras semanales que cumplimos en nuestro hogar que tampoco son consideradas en nuestro salario.

- · Más del 60% padecemos stress, que no es reconocido como enfermedad laboral, mas aun teniendo en cuenta que el 57% trabajamos con cursos sobrepoblados*.

Un párrafo aparte merece el accionar de la burocracia sindical docente frente a todo esto. Las conducciones burocráticas de nuestros sindicatos son cómplices de esta situación, ya que al no denunciarla colaboran en naturalizar esta realidad. No sólo negocian con el gobierno y a nuestras espaldas aumentos que son miserables, de los que nos enteramos por TV, sino que tampoco levantan una pelea por cambiar nuestras condiciones de trabajo siendo las docentes mayoritariamente mujeres -como sería por ejemplo tener guarderías en los lugares de trabajo o que se reconozcan enfermedades laborales que hoy no son contempladas en el régimen de licencias-. Se niegan a poner en pie verdaderas secretarías de la mujer en la mayoría de los sindicatos como instrumento para llevar adelante la pelea por los derechos de las mujeres y todo esto, tomando en cuenta que la representación gremial está fuertemente dominada por hombres, en un gremio abrumadoramente femenino.

Este año nuestras condiciones salariales, laborales y de nuestros hogares irán empeorando, producto de los tarifazos, despidos y suspensiones, y el congelamiento salarial. -¡No hay una salida individual ante esta crisis que nos amenaza! Organicémonos para enfrentarla, en nuestro lugar de trabajo y junto a las amas de casa de las familias trabajadoras, las madres que sostienen solas sus hogares, las trabajadoras de la industria y los servicios, de la salud y el Estado, que como nosotras cobran salarios de miseria, y junto a las estudiantes que padecen también el desfinanciamiento de la educación publica cursando en escuelas y facultades que se caen a pedazos. Porque será sobre nosotras, las mujeres, sobre quienes recaerán más dificultades cuando la crisis económica deteriore más la salud y la educación públicas, y cuando suban más los precios de la canasta familiar. Ante este escenario, debemos prepararnos tejiendo una extensa red de solidaridad en las escuelas y las universidades, en las fábricas, en las empresas y en los barrios, para estar unidas y en pie de lucha.

ORGANICÉMONOS EN NUESTROS LUGARES DE TRABAJO Y NUESTROS BARRIOS PARA QUE LA CRISIS LA PAGUEN LOS CAPITALISTAS

NINGUN DESPIDO NI SUSPENSIÓN. QUE SE REPARTAN LAS HORAS DE TRABAJO ENTRE TODOS Y TODAS SIN REBAJA SALARIAL

POR UN SALARIO IGUAL A LA CANASTA FAMILIAR QUE SE AJUSTE SEGÚ¡N LA INFLACION.

UN DOCENTE = UN CARGO = UN SALARIO IGUAL A LA CANASTA FAMILIAR

PONGAMOS EN PIE UNA GRAN AGRUPACIÓN DE MUJERES PARA LUCHAR POR NUESTROS DERECHOS




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