Jueves 8 de enero de 2015

PAN Y ROSAS - SALTA

¡Seamos miles en las calles para echar a Juan Rosario Mazzone!

Ayer se difundieron imágenes de Juan Rosario Mazzone, intendente urtebeycista de la localidad El Bordo, en una fiesta en su casa de La Ramada, donde aparece junto a adolescentes en ropa interior. Con un cinismo que no conoce límites, el polémico intendente sostuvo que desconocía la identidad y la edad de las jóvenes y que “no se trató de una fiesta negra”, en declaraciones a medios locales.

No es la primera vez que el intendente Mazzone, quien iniciara su carrera política en 1994 como intendente del PRS y el romerismo, aparece envuelto en un hecho controversial, en mayo del año pasado se vio involucrado en publicaciones que lo mostraron como pedófilo desde una cuenta de facebook que Mazzone denunció como “apócrifa”. Tampoco se trata del primer hecho que involucra a funcionarios políticos de la provincia: en 2013, en el marco de un operativo de la policía federal en Salvador Mazza en el que fueron rescatadas 64 mujeres de manos de una red de trata, fue encontrado semidesnudo el intendente K Carlos Villalba, quien a la fecha sigue impune por este caso.

En la provincia que en 2014 fue noticia por el alarmante crecimiento de la violencia hacia las mujeres y los femicidios, que obligaron al gobernador K Urtubey a decretar la Emergencia Provincial en violencia de género, sale a la luz un nuevo escándalo que involucra a funcionarios del propio gobierno provincial.

Como denunciamos desde Pan y Rosas y diversas organizaciones de mujeres, junto a las miles que participaron del XXIX Encuentro Nacional realizado en octubre pasado en esta provincia, la violencia hacia las mujeres no puede erradicarse con un decreto que no apunta a sus verdaderas raíces, como lo demuestran los 19 femicidios sucedidos en 2014, a lo que se suman los crímenes transfóbicos como el reciente asesinato de Gimena Alvarez. Raices que se sustentan en la profunda desigualdad y pobreza estructural de la provincia, para beneficio de empresarios y terratenientes, garantizadas por un régimen político conservador y clerical, plagado de funcionarios como Mazzone.

Casos como el del intendente Mazzone de El Bordó o Carlos Villalba de Salvador Mazza, revelan la impunidad de la que gozan los funcionarios de la casta política salteña. Tienen una doble moral, porque son los mismos que sostienen el enorme peso de “la moral y las buenas costumbres” que impone Iglesia Católica en el régimen político. Quienes garantizan la reproducción de los mandatos clericales machistas y patriarcales imponiendo la educación religiosa en colegios públicos, negando la implementación de la educación sexual integral mientras la provincia lidera los índices de maternidad adolescente y siguen muriendo mujeres por las consecuencias de la clandestinidad del aborto.

Desde la Agrupación Pan y Rosas y el PTS, en el Frente de Izquierda, exigimos la renuncia inmediata de este nefasto personaje. Pero sabemos que las mujeres no tenemos nada que esperar de la Justicia y ninguna de las instituciones de este Estado, ni de los funcionarios de los partidos patronales como Mazzone, ni de los Romero o Isa que se plantean como el “cambio” pero son garantes del mismo status quo. Todos ellos están al servicio de fortalecer todas las formas de opresión y explotación a las que somos sometidas cotidianamente en beneficio de los empresarios y el clero. Debemos tomar el destino en nuestras manos poniendo en pie un gran movimiento de mujeres que salga a las calles para echar a Mazzone y ponerle un freno al régimen repodrido y oscurantista de la provincia para arrancar todos nuestros derechos!