Jueves 8 de marzo de 2007

Entrevista a Estela Macaroff - Trabajadora de PepsiCo Snacks

Pepsico discrimina

Con sólo 28 años, padezco una enfermedad profesional por los ritmos de producción que produjo una disminución en mi capacidad de realizar los trabajos que hacía antes, cuando mi cuerpo y mi salud estaban bien, y a veces se me complica para realizar las tareas domésticas.

-¿Cuál es la enfermedad que te produjo el trabajo en la fábrica?

Con sólo 28 años, padezco una enfermedad profesional por los ritmos de producción que produjo una disminución en mi capacidad de realizar los trabajos que hacía antes, cuando mi cuerpo y mi salud estaban bien, y a veces se me complica para realizar las tareas domésticas. Incluso los brazos me duelen tanto que no puedo alzar a mi hija. Y Pepsico, ante la enfermedad que me provocó la explotación, resolvió echarme, directamente.

-¿Como ves la situación de las mujeres hoy en las fábricas?

- ¡A los treinta años parecemos de sesenta! Los patrones, las ART y los "dirigentes sindicales" miran todo el tiempo para otro lado porque ellos pactaron la Ley de accidentes de trabajo y todas las reformas antiobreras. El gobierno habla mucho, pero en la actualidad siguen las mismas leyes del menemismo. Tenemos que pelear para que existan guarderías en todas las fábricas y que nuestro trabajo sea pagado con el mismo salario que el de nuestros compañeros, Estas reivindicaciones deben acompañarse con la pelea por un salario igual a la canasta familiar para todos los trabajadores y trabajadoras, efectivos, en negro y precarizados.

-¿Cómo está tu situación, hoy?

Esta semana el Juzgado Nacional del Trabajo N-º VI resolverá sobre mi reincorporación a PepsiCo Snacks. El INADI citó por segunda vez a los gerentes de esta multinacional norteamericana porque yo intento demostrar que, conmigo, hubo discriminación, La empresa ya se rehusó a ir la primera vez, veremos qué pasa... Tanto en el juicio como en la denuncia que presentamos por discriminación quedó más que claro que me despidieron por mi actividad sindical, me echaron el mismo día que me afilié al sindicato, por organizar a mis compañeras que sufren los mismos padecimientos que yo. Y me discriminan justamente por la incapacidad que me generaron con los ritmos de superexplotación.

Por eso me puse contenta con la rebelión de las obreras de Terrabusi de hace algunos días atrás -¡eso es lo que hay que hacer! Quiero aprovechar para dirigirme a todas las compañeras que reciban este suplemento, pidiéndoles que me sigan apoyando en esta campaña contra la multinacional Pepsico.




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