Jueves 25 de julio de 2013

ENORME PELEA DE “LAS OBRERAS DE LILA”

Kromberg: organizarse para continuar la lucha

Las obreras de Kromberg fueron los protagonistas de un histórico corte de la Panamericana. Participaron más de 200 trabajadoras con el apoyo de las principales comisiones internas y delegaciones de las fábricas de norte: Donnelley con más de 60 obreros, Kraft con unos 30 trabajadores, Lear, de Wordcolor, Unilever, el Sutna San Fernando y el Suteba de Tigre y decenas de estudiantes. Una importante coordinación de solidaridad, como propuso la Interna de Kraft en el último Encuentro.

Las obreras de Kromberg fueron los protagonistas de un histórico corte de la Panamericana. Participaron más de 200 trabajadoras con el apoyo de las principales comisiones internas y delegaciones de las fábricas de norte: Donnelley con más de 60 obreros, Kraft con unos 30 trabajadores, Lear, de Wordcolor, Unilever, el Sutna San Fernando y el Suteba de Tigre y decenas de estudiantes. Una importante coordinación de solidaridad, como propuso la Interna de Kraft en el último Encuentro.
Esta acción abrió una negociación en el Ministerio de Trabajo donde se exigió la reincorporación los despedidos donde estaban 4 delegados, votados en asamblea que eran los que querían seguir luchando. La CTA, que boicoteó la acción propuso no continuar con medidas de lucha para “no entorpecer las negociaciones”., que no llegaron a ningún lado. Y por eso y pese a los consejos de la CTA, las obreras y obreros decidieron el bloqueo de los portones de la fábrica al día siguiente y lo mantuvieron durante todo el fin de semana pese a los intentos de desalojo.

El Lunes 22, las trabajadoras sufrieron una represión de la Policía Bonaerense del massista Zuccaro y de Scioli. El Minsterio de Trabajo de la Nación dejó que la patronal siga con los despidos. Así, garantizaron que la patronal pueda volver a producir tras una semana de piquete intenso.

Tras este golpe, la CTA reapareció para proponer una reunión con el secretario adjunto de Yasky, Pedro Waseijko, a la que concurrieron los trabajadores, y en la que se informó habían conseguido con “gestiones” en el Ministerio de Trabajo de la Nación otra negociación y propusieron esperar a un costado de la fábrica, sin tomar medida alguna, a la espera de “negociaciones” que nuevamente terminaron en nada.
La estrategia de la CTA fue solo negociar. Creyendo que su integración al gobirno nacional aportará algo. Fracasó, como tantas otras veces. Demostró una vez mas que la independencia del gobierno es una condición para poder luchar seriamente.
Como era de esperar, en las “negociaciones” del martes, la patronal ni apareció ni hizo llegar una oferta.

Sin embargo, a estas valientes obreras de Lila todavía iban a seguir luchando; marcando nuevos hitos en esta pelea.

El miércoles 24 ingresó el grupo de trabajadoras y trabajadores que se encontraban en el piquete, y en seguida convencieron a sus compañeros y garantizaron un paro que se extendió todo el turno. La burocracia del Plástico, que entró a patotear a las compañeras, ante el contundente paro, tuvo que llamar a una asamblea.

Durante más de una hora y media la burocracia fue increpada por los trabajadores. Los “dirigentes” del Plástico, plantearon como extorsión que ellos sólo garantizaban la estabilidad laboral si se levantaba el paro y se comprometían a no tomar medidas adentro y esto es lo que se resolvió en la asamblea. Se logró un compromiso de que no haya ninguna represalia.

En esta primera batalla, en que la patronal pudo imponer momentáneamente los despidos, las trabajadoras realizaron una enorme experiencia de lucha, que fogueó a un activismo de mas de 150 trabajadores que después de sacar las conclusiones de este primer round podrá salir a la lucha nuevamente. La pelea por la reincorporación de los delegados votados en asamblea que fueron despedidos, afiliados a la CTA, tiene que ser una de las principales banderas junto con la necesidad de contar con el convenio de los mecánicos del SMATA que hacen el mismo trabajo y ganan mucho más.Para ello hay que forjar la unidad de la fábrica y exigir a la CTA que se ponga al frente de la pelea por los delegados despedidos y los demás reclamos.